Hay heridas políticas que tardan años en cerrar. En San Bartolomé de Tirajana, las costuras las terminan pagando siempre los mismos: los niños. Si echamos la vista atrás, al año 2019, el panorama de las áreas de juego infantiles en este municipio no era solo un latigazo al orgullo vecinal; era una hemorragia abierta. Hoy, metidos de lleno en 2026, asistimos a un lavado de cara millonario que intenta maquillar el tiempo perdido. Pero para entender el presente, hay que recordar de qué barro venimos y qué siglas políticas han movido los hilos de nuestros columpios.
2019-2023: La era del "Cuatripartito" : En 2019, el panorama político del municipio dio un vuelco histórico. El bastón de mando pasó a manos de un pacto a cuatro bandas (PSOE, Nueva Canarias, Ciudadanos y Coalición de Centro) liderado por la alcaldesa Conchi Narváez. La promesa era de cambio, pero en el área de los parques infantiles, el cambio se tradujo en una alarmante parálisis.
Durante ese mandato, caminar por los barrios de San Fernando, El Tablero o Castillo del Romeral era toparse con una estampa desoladora. Ante la falta de contratos de mantenimiento, la solución municipal fue la más cómoda: poner cintas de la Policía Local y cerrar los parques. Eran recintos convertidos en trampas, con maderas astilladas, toboganes de metal oxidados que quemaban bajo el sol y planchas de caucho levantadas. Mientras la oposición de aquel entonces —con la Agrupación de Vecinos (AV) y el PP requiriendo soluciones— denunciaba el abandono total, el gobierno se escudaba en la burocracia heredada. Los niños crecían sin un sitio seguro donde jugar.
2023-2027-: "Plan de los 4,5 millones": El péndulo de la política local volvió a girar. Tras las elecciones, el poder regresó a la coalición formada por el Partido Popular (PP), la Agrupación de Vecinos (AV) y Coalición Canaria (CC), con Marco Aurelio Pérez a la cabeza. Y aquí es donde la situación se vuelve interesante. Conscientes de que el estado de los parques era el talón de Aquiles de la gestión anterior, el actual grupo de gobierno activó un plan de choque que define este 2026: un desembolso histórico de más de 4,5 millones de euros destinados exclusivamente a la renovación de los parques públicos .
La estrategia cambió radicalmente de la libreta a la chequera, inyectando dinero público de forma masiva. Las cifras oficiales de este despliegue, extraídas directamente de las actas de adjudicación del Ilustre Ayuntamiento de la Villa de San Bartolomé de Tirajana , las licitaciones del Cabildo de Gran Canaria y las crónicas periodísticas de cabeceras como Maspalomas News, El Sur Digital y Canarias7, revelan un reparto barrio a barrio que busca calmar el descontento vecinal:
- San Fernando (Parque Multifuncional): Es la joya de la corona del plan actual. Con una inversión que ronda los 700.000 euros, se encuentra en fase de licitación y reforma integral para convertirse en un recinto de vanguardia
- El Tablero (Parque Deportivo-Recreativo): Se destinaron 423.600 euros para su reapertura . Pasó de ser un solar cerrado a contar con vigilancia permanente, canchas y camas elásticas .
- Juan Grande: Una de las obras más celebradas, adjudicada por 149.770 euros Es el ejemplo de la modernización actual, al incluir la primera gran pérgola de sombreado y columpios con arnés inclusivos.
- Castillo del Romeral: Con una partida cercana a los 100.000 euros, el parque costero recibió un lavado de cara completo, sustituyendo las estructuras dañadas por el salitre por materiales de alta resistencia.
- Zonas Altas y Medianías (Tunte, Fataga y Cercados de Espino): El ayuntamiento ha destinado un paquete conjunto de unos 250.000 euros para descentralizar la inversión El objetivo es que los niños del interior disfruten de la misma seguridad que los de la costa.
Sería necio no aplaudir que en 2026 los niños del municipio tengan espacios públicos dignos y que se haya puesto fin a la vergüenza de los parques precintados de la etapa anterior. El actual pacto PP-AV y CC ha sabido rentabilizar la dejadez de sus predecesores a base de talonario y obras visibles. La incorporación de sombras y accesibilidad universal son logros reales que cambian el día a día de las familias.
Sin embargo, el verdadero interrogante que les dejamos sobre la mesa es el de la memoria: ¿por qué hacen falta millones de euros de golpe cuando una gestión continua habría evitado la ruina de los parques? ¿ Se requiere de un plan de mantenimiento específico como las áreas de Parques y jardines?
Todos sabemos que romper para luego construir con dinero público no puede ser la pieza de cambio para cada periodo legislativo gobiernen las siglas que gobiernen. No puede ser el deporte favorito de nuestra política local. El reto de este periodo para lo que queda de año no es inaugurar con globos y fotos; es demostrar que tienen un plan de mantenimiento real para que, cuando vuelvan a cambiar las siglas en el ayuntamiento, los remos no vuelvan a oxidarse. ¿Habrá que sacar a concurso un plan mantenimiento para los parques infantiles del municipio?