Miren que a uno le gusta atender a los cuatro puntos cardinales del este municipio, y en esta columna siempre hemos tratado de poner una mirada personal, cercana o no, a cada uno de los acontecimientos que se van dando en lo que a la gestión pública y de lo público se hace. No sé si será el espíritu del verano, de las fiestas patronales de Santiago El Chico o por la ilusión de ver rodar el balón de una nueva final de fútbol mundial donde brilla el castellano y el buen juego; que hay que darle al césar lo que es del césar. Este municipio, es de primera.
Lo que está ocurriendo este 2026 en San Bartolomé de Tirajana con su agenda cultural y su impulso a la la canariedad no es un simple lavado de cara para la galería; es un impulso social con mayúsculas; que se siente en la plaza del pueblo, en los barrios de las medianías y en la mismísima costa. Basta con ver el fervor en las romerias, auge de nuevas generaciones que alimentan y hacen pervivir ese sentimiento que nos define o nos vincula con el territorio sur. Ciertamente, siendo conscientes de como las nuevas realidades dan impulso y futuro a este sur de Gran Canaria.
Históricamente, al sur se le ha mirado con el monóculo del turismo masivo: playas, hoteles y hamacas. Fin de la historia. Sin embargo, el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha entendido —¡por fin!— que un municipio sin alma cultural es solo un decorado. Esa fue siempre la apuesta de generaciones que marcarón los nuevos rumbos de la canariedad. Aquí, quiero destacar el empeño que generó Noé Peña Rodríguez, y muchas otras personas que dejaron y sumaron su impronta en darle valor a eso que sabíamos que existía pero que muchos lo querían silenciar con el desarraigo.
Pero no es así, canarias y su gentes, viven con explosión y sabiduría sus señas de identidad. Es más, podemos afirmar que en el municipio de Tirajana, ¡el que se aburre es porque quiere!.
Este año, la Concejalía de Cultura se ha arremangado para demostrar que la identidad canaria no es algo que se saca del armario únicamente para el Día de Canarias, sino un motor diario. Generar una oferta complementaria de este calibre es lo que realmente da arraigo y orgullo en cada rincón, demostrando que la cultura no es exclusividad de las grandes capitales. Nos hemos puesto en el mapa de la isla, con nuestra oferta complentaria. Cada vez mejor.
Lo verdaderamente destacable de la agenda de este 2026 es su enfoque descentralizado. Se ha dejado atrás el folclore de postal para rescatar la identidad viva, esa que une las medianías con la arena de la playa en un mosaico de vivencias único. Miren si no la variedad. Vuelvo a repertir, que el que se aburre en Tirajana es porque quiere.
Por un lado, la memoria de las medianías se hizo fuerte con la emotiva presentación del libro "La otra cuenca de las Tirajanas. Cercados de Araña y barrios adyacentes", escrito por Miguel Guerra Cazorla, recuperando nuestra historia escrita, el relato de nuestros abuelos y el orgullo de las raíces. Por otro, la mirada global llegó con los certámenes de cine celebrados, convirtiendo al municipio en una ventana de vanguardia audiovisual.
Las tradicionales romerías volvieron a ser el corazón del pueblo, un despliegue de vestimenta tradicional y convivencia vecinal que estalla en alegría en nuestras plazas con sus ofrendas y sobre todo con el reencutro de amigos, familias, vecinos y vecinas que en el devenir del año estamos en la rutina de nuestras obligaciones.. Y cómo no, el broche musical lo pone el Festival de Soul en San Agustín, una joya absoluta que fusiona la música negra con el atardecer sureño, demostrando que lo local puede mirar a lo internacional con una calidad incuestionable.Vuelvo a repertir, que el que se aburre en Tirajana es porque quiere.
Pero esperen, que la guinda del pastel la ponen hoy mismo. En un despliegue de sentido comunitario y respeto a todas las nacionalidades que conviven en este muncipio, y que como tales, son nuestro sur., el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana no ha querido que nadie se quede fuera del evento del año. Hoy, el mundo fútbol se detiene para la gran final de la Copa del Mundo entre España y Argentina. ¿Y qué hace San Bartolomé de Tirajana? Instala pantallas gigantes en cada uno de los rincones, barrios, plazas del municipio y el Soul Festival para difrutar de este evento deportivo.
Si tuviera que dar un veredicto, sería claro: hoy no busquen batallas porque no las hay. La marca SBT se ha ganado el reconocimiento este año. Han logrado recordar que el motor de este sur tan cosmopolita necesita un corazón que lata fuerte, que cuide sus raíces y que celebre la historia en comunidad. Eso es hacer comunidad y lo vuelvo a decir,el que se aburre en Tirajana es porque quiere.
Por cierto, y cierro con mi previsón de este choque. Final de partido empate. Prórroga y en los penaltis que Santiago El Chico reparta suerte.Vuelvo a repertir, que el que se aburre en Tirajana es porque quiere.