Todos lo sabían; todos lo callaban; todos guardaban ese silencio cómplice para que no saltase la liebre del desastre, del despiporre, del gasto superfluo, del descontrol de hacia dónde van los dineros públicos o de cómo se llevan a cabo "la toma de decisiones" de lo público sin ningún filtro ni control. Ni tan siquiera de las figuras denominadas “funcionarios nacionales”. El alarmismo se ha hecho evidente tras la floración de las cuantías del dinero público y la estampida de no querer salir en la foto de este acto, orientado inicialmente a la formación y especialización del “funcionariado nacional”. Sin duda, algo que debe hacerse pero que a cierta persona y cómplices de grupo dieron por válido el gasto superfluo con el erario público. Y esto, sabiendo que el municipio presenta un abandono considerable en sus infraestructuras pese a que ahora venga a llenar las calles de asfaltados - claramente necesarios-, de luminaria navideña desproporcionada...,. Si e...
<< Un punto de encuentro para "arañar" las ideas y ponerlas en...>>